Hoy he ido a ver Esto es la Guerra (SALE MI TOM AL QUE ME GARCHARÍA A TODAS HORAS. PEDAZO DE HOMBRE AKSJDLAKSDALKSDAKLSDJ)...
La película trata de dos agentes con una gran amistad, FDR y Tuck(Chris Pine y Tom Hardy, respectivamente) que se enamoran de la misma chica (Reese Witherspoon). Cuando ambos descubren que la chica de la que tanto se hablan el uno al otro es la misma y desde entonces comienzan una "lucha" por hacerse con la chica.
Me he decepcionado terriblemente. Me he indignado, he querido asesinar, arrancarme los ojos, arrancármelo todo. ¿Por qué? Si no habéis visto la película y no queréis que os la destripe, no sigáis leyendo. Resulta que Tuck es un hombre romántico, encantador, el hombre que cualquier mujer (APARENTEMENTE) desearía tener, mientras que FDR es el típico ligón que se tira a todo lo que se mueve porque es guapo y se lo puede permitir.
Si después de leer cómo es cada personaje os preguntara a las mujeres del mundo con qué chico preferiríais estar, es obvio pensar que toda mujer decidiría al romántico. Porque toda mujer que he conocido siempre quiere en su vida un chico que la ame, la quiera, la mime, lo de todo por ella...Vamos, un buenazo romanticón de estos que parece que hoy en día se han ocultado bajo tierra.
PUES NO ES CIERTO, LAS MUJERES NO QUIEREN A CHICOS ROMÁNTICOS. Decís que lo queréis, pero es MENTIRA. Porque cuando tenéis la opción entre elegir al malote o al romántico, siempre os vais con el malote. Puede ser por diversos motivos, pero el principal es la gilipollez humana. POR ESO ME HE INDIGNADO TANTO CON ESTA PELÍCULA. Vamos, a la tía que interpreta Reese Witherspoon, ya ha sido engañada (le puso los cuernos su anterior novio) y luego va y se larga con el jodido ligón. Vale que pueda cambiar, pero tía, ¿de qué vas?
Lo lamentable es que no es sólo así en la vida real. ¿Acaso os gusta que os traten mal? ES QUE ME INDIGNO Y ME CUESTA RESPIRAR Y TECLEAR. Creo que me indigno tanto porque amo a Hardy y me cuesta aceptar que no lo escogiera a él. Perra. Guarra. Excremento humano. Sucia. Cochina. Cerda.
viernes, 23 de marzo de 2012
jueves, 22 de marzo de 2012
Actitud.
Estoy que mato gente a mordiscos. Bueno, es algo normal en mí, pero ya le dedicaré a eso una entrada, porque ahora el tema que me ocupa es la gilipollez de los profesores. Uno en particular del cual no voy a decir el nombre (ni la asignatura) porque vivimos en una falsa democracia y me podrían encerrar a cadena perpetua por exponer mi pensamiento sobre esa persona, mientras que hay violadores por ahí sueltos tras pasar un par de días en prisión. Ese también es otro tema a parte y me estoy dejando llevar. En fin, a lo que iba.
Estoy cansada, CANSADA, de que se repita siempre lo mismo. Llegué a segundo de Bachillerato y lo único que escuchaba (además de PAU, PAU, PAU, PAU, PAU, PAU) era "Estáis en segundo, en bachillerato, esto es opcional, lo habéis decidido vosotros, así que dejad de comportaros como niños pequeños" o "La actitud no debería contarse en bachillerato porque estáis aquí por propia voluntad, nadie os obliga" (supuestamente es así, luego están aquellas personas a las que sus tutores obligan a estudiar, pero tampoco voy a tratar hoy ese tema) (las palabras no son exactamente esas, pero vamos, son prácticamente iguales y tienen muchas variantes). Bien, no había motivo por el cual discutir a los profesores, después de todo tienen parte de razón. Hasta ahí todo claro y perfecto, porque hay incluso profesores que se pasan por el forro el punto de actitud.
Ahora bien, lo que me parece una jodida mierda es que te repitan eso durante todo el curso para que luego llegue la tercera evaluación y de pronto decidan que la actitud importa. ¿Perdona? ¿QUÉ COÑO DICES? Vamos a ver, alma de cántaro, ¿a qué mierda viene esto ahora? Parece ser que las dictaduras están de moda en todos los ámbitos de la sociedad. Y que encima ponga de ejemplo "si estornudas, lo apunto", pues menos gracia me hace. Hay gente que tiene problemas de concentración muy graves y es obvio que una persona no se puede mantener atento durante 55 minutos que dura una clase porque es imposible, IMPOSIBLE, y mucho más difícil si antes hemos tenido otros 55 minutos de otras asignaturas. ¿Acaso el comportamiento de una persona en el aula es lo que dicta si está cualificado para cursar una carrera o no? Porque el punto de actitud cuenta, supone la diferencia entre tener un 8 y un 9, o lo que sea, y, lo más importante, entre entrar a una carrera o no por la nota de corte.
Es obvio que en una clase hay que mantener el respeto hacia el profesor y los compañeros que quieren escuchar las explicaciones, pero si no estás molestando, ¿por qué coño me tienes que quitar puntos? ¿Por qué tienes que bajarme la nota si tengo un mal día y no me puedo concentrar? "Pues no vengas a clase". Sí, la respuesta típica de inteligentes. ¿Y LUEGO QUIÉN ME JUSTIFICA LA FALTA? Porque sí, somos alumnos de 17 años para arriba y tenemos que justificar por qué faltamos a una enseñanza OPCIONAL (otra cosa que me parece mal, porque ahí ves a los de la ESO haciendo lo que les da la puta gana y luego ves a los de Bahillerato sometidos). Si el jodido bachillerato es opcional para unas cosas, también lo es para las otras, no vengáis a aprovecharos, perras. En fin, que la reforma laboral la sangre altera.
Creo que me he ido del tema. No he puesto todo lo que pensaba porque la mitad de cosas se me han olvidado, pero vamos, que el punto de actitud me tiene cansada y las frases típicas de estás en bac porque quieres, también.
Estoy cansada, CANSADA, de que se repita siempre lo mismo. Llegué a segundo de Bachillerato y lo único que escuchaba (además de PAU, PAU, PAU, PAU, PAU, PAU) era "Estáis en segundo, en bachillerato, esto es opcional, lo habéis decidido vosotros, así que dejad de comportaros como niños pequeños" o "La actitud no debería contarse en bachillerato porque estáis aquí por propia voluntad, nadie os obliga" (supuestamente es así, luego están aquellas personas a las que sus tutores obligan a estudiar, pero tampoco voy a tratar hoy ese tema) (las palabras no son exactamente esas, pero vamos, son prácticamente iguales y tienen muchas variantes). Bien, no había motivo por el cual discutir a los profesores, después de todo tienen parte de razón. Hasta ahí todo claro y perfecto, porque hay incluso profesores que se pasan por el forro el punto de actitud.
Ahora bien, lo que me parece una jodida mierda es que te repitan eso durante todo el curso para que luego llegue la tercera evaluación y de pronto decidan que la actitud importa. ¿Perdona? ¿QUÉ COÑO DICES? Vamos a ver, alma de cántaro, ¿a qué mierda viene esto ahora? Parece ser que las dictaduras están de moda en todos los ámbitos de la sociedad. Y que encima ponga de ejemplo "si estornudas, lo apunto", pues menos gracia me hace. Hay gente que tiene problemas de concentración muy graves y es obvio que una persona no se puede mantener atento durante 55 minutos que dura una clase porque es imposible, IMPOSIBLE, y mucho más difícil si antes hemos tenido otros 55 minutos de otras asignaturas. ¿Acaso el comportamiento de una persona en el aula es lo que dicta si está cualificado para cursar una carrera o no? Porque el punto de actitud cuenta, supone la diferencia entre tener un 8 y un 9, o lo que sea, y, lo más importante, entre entrar a una carrera o no por la nota de corte.
Es obvio que en una clase hay que mantener el respeto hacia el profesor y los compañeros que quieren escuchar las explicaciones, pero si no estás molestando, ¿por qué coño me tienes que quitar puntos? ¿Por qué tienes que bajarme la nota si tengo un mal día y no me puedo concentrar? "Pues no vengas a clase". Sí, la respuesta típica de inteligentes. ¿Y LUEGO QUIÉN ME JUSTIFICA LA FALTA? Porque sí, somos alumnos de 17 años para arriba y tenemos que justificar por qué faltamos a una enseñanza OPCIONAL (otra cosa que me parece mal, porque ahí ves a los de la ESO haciendo lo que les da la puta gana y luego ves a los de Bahillerato sometidos). Si el jodido bachillerato es opcional para unas cosas, también lo es para las otras, no vengáis a aprovecharos, perras. En fin, que la reforma laboral la sangre altera.
Creo que me he ido del tema. No he puesto todo lo que pensaba porque la mitad de cosas se me han olvidado, pero vamos, que el punto de actitud me tiene cansada y las frases típicas de estás en bac porque quieres, también.
viernes, 24 de febrero de 2012
Sé lo que es.
Ese sentimiento de asco hacia uno mismo es inexplicable. No sabes como expresar tanto sufrimiento, no sabes que hacer para eliminar semejante peso. No sabes nada, nada salvo que no quieres salir afuera, traspasar los muros de tu hogar. Quieres quedarte dentro, en lo que crees que es seguro, permanecer oculto, alejado de toda cosa que pueda hacerte daño, que pueda hacerte caer. Te sientes mal, enfadado, cuando te obligan a enfrentarte al mundo exterior, enfrentarte a esos cientos de pares de ojos que te ven cada día, que te miran por encima del hombro y te critican sin palabras. Porque una mirada puede hacer más daño que unas palabras mal dichas cargadas de odio y resentimiento. Y crees que todo es injusto, que nadie te comprende, que estás solo, que nadie puede ayudarte.
martes, 7 de febrero de 2012
Egoísmo
La sociedad se basa en este aparentemente simple principio: para que te den, tú también debes dar algo a cambio. Sin embargo, lo complicamos todo. ¿Por qué? Porque lo queremos todo para nosotros. Queremos más, más y más y esperamos no tener que dar algo a cambio. Es más, nos resistimos a dar a los demás.
¿Qué pasa cuando sólo recibimos y nunca damos? Que al final nos quedamos sin nada, dejamos de recibir cosas. ¿Y qué ocurre entonces? Que nos quejamos. Nos quejamos porque somos EGOISTAS. Nos convertimos en lo que odiamos, pero aún así seguimos enfrascados en que lo queremos todo y más y no daremos nuestro brazo a torcer, seguiremos pensando que tenemos derecho a todo y que no tenemos por qué dar algo a cambio.
Tras observar mi entorno, sobre todo el escolar, día tras día, me he dado cuenta de que os odio a todos (odio: m. Sentimiento de aversión y rechazo, muy intenso e incontrolable hacia algo o alguien). Me producís urticaria, hacéis que se me encoja el corazón, hacéis que me indigne y deje de creer en la confianza, en la amistad… Y también me odio a mí misma por ser igual de egoísta, por dejarme llevar por esta divertida y fantástica red de relaciones que hemos creado.
Por supuesto que no digo que cada uno deje de preocuparse por lo suyo, pero siempre hay espacio y tiempo para mirar por los demás. Si para complacer a alguien, en algún momento, tienes que sufrir, sufre. Ya se te verá recompensado, porque una acción tuya, aunque sea una sola, puede cambiar a otras personas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)