Estoy que mato gente a mordiscos. Bueno, es algo normal en mí, pero ya le dedicaré a eso una entrada, porque ahora el tema que me ocupa es la gilipollez de los profesores. Uno en particular del cual no voy a decir el nombre (ni la asignatura) porque vivimos en una falsa democracia y me podrían encerrar a cadena perpetua por exponer mi pensamiento sobre esa persona, mientras que hay violadores por ahí sueltos tras pasar un par de días en prisión. Ese también es otro tema a parte y me estoy dejando llevar. En fin, a lo que iba.
Estoy cansada, CANSADA, de que se repita siempre lo mismo. Llegué a segundo de Bachillerato y lo único que escuchaba (además de PAU, PAU, PAU, PAU, PAU, PAU) era "Estáis en segundo, en bachillerato, esto es opcional, lo habéis decidido vosotros, así que dejad de comportaros como niños pequeños" o "La actitud no debería contarse en bachillerato porque estáis aquí por propia voluntad, nadie os obliga" (supuestamente es así, luego están aquellas personas a las que sus tutores obligan a estudiar, pero tampoco voy a tratar hoy ese tema) (las palabras no son exactamente esas, pero vamos, son prácticamente iguales y tienen muchas variantes). Bien, no había motivo por el cual discutir a los profesores, después de todo tienen parte de razón. Hasta ahí todo claro y perfecto, porque hay incluso profesores que se pasan por el forro el punto de actitud.
Ahora bien, lo que me parece una jodida mierda es que te repitan eso durante todo el curso para que luego llegue la tercera evaluación y de pronto decidan que la actitud importa. ¿Perdona? ¿QUÉ COÑO DICES? Vamos a ver, alma de cántaro, ¿a qué mierda viene esto ahora? Parece ser que las dictaduras están de moda en todos los ámbitos de la sociedad. Y que encima ponga de ejemplo "si estornudas, lo apunto", pues menos gracia me hace. Hay gente que tiene problemas de concentración muy graves y es obvio que una persona no se puede mantener atento durante 55 minutos que dura una clase porque es imposible, IMPOSIBLE, y mucho más difícil si antes hemos tenido otros 55 minutos de otras asignaturas. ¿Acaso el comportamiento de una persona en el aula es lo que dicta si está cualificado para cursar una carrera o no? Porque el punto de actitud cuenta, supone la diferencia entre tener un 8 y un 9, o lo que sea, y, lo más importante, entre entrar a una carrera o no por la nota de corte.
Es obvio que en una clase hay que mantener el respeto hacia el profesor y los compañeros que quieren escuchar las explicaciones, pero si no estás molestando, ¿por qué coño me tienes que quitar puntos? ¿Por qué tienes que bajarme la nota si tengo un mal día y no me puedo concentrar? "Pues no vengas a clase". Sí, la respuesta típica de inteligentes. ¿Y LUEGO QUIÉN ME JUSTIFICA LA FALTA? Porque sí, somos alumnos de 17 años para arriba y tenemos que justificar por qué faltamos a una enseñanza OPCIONAL (otra cosa que me parece mal, porque ahí ves a los de la ESO haciendo lo que les da la puta gana y luego ves a los de Bahillerato sometidos). Si el jodido bachillerato es opcional para unas cosas, también lo es para las otras, no vengáis a aprovecharos, perras. En fin, que la reforma laboral la sangre altera.
Creo que me he ido del tema. No he puesto todo lo que pensaba porque la mitad de cosas se me han olvidado, pero vamos, que el punto de actitud me tiene cansada y las frases típicas de estás en bac porque quieres, también.
+1000.
ResponderEliminarNada más que añadir.
Es más (si, creo que voy a añadir algo), profesores, y no uno sino varios, pretenden abusar de su condición, y lo hacen dentro de su ámbito de poder, claro está. Porque como se ha visto con el que has mencionado, desde que se le saca de su cuadrícula, no sabe como reaccionar, y sino ahí está la sarta de disparates que ha dicho.
Y no menos, las contradicciones en las que caen continuamente, y es que la ley, las normas que estipula el propio centro, son incoherentes en ese aspecto, de acuerdo que es una enseñanza presencial, por lo que falta de asistencia debe tener su "castigo". Pero de otro modo, en una enseñanza postobligatoria, no caben circunstancias como la actitud. Joder, que nos preparan para entrar al mercado laboral, ¿nos van a contratar por si nos comportamos bien? Para juzgar eso están las fuerzas del orden, no los empresarios. Igual que en un centro educativo están los cargas directivos, no los profesores para andar restando nota que decidirá el futuro próximo, cercano, de nuestra vida educativa, y asimismo, personal.
Me he acabado indignando yo también.
Pero sin más, tienes toda la razón del mundo. Y más.